Esta pregunta se repite lo suficiente como para merecer su propio tema. Suele plantearse así: « coloco todas mis operaciones a 3R, mi diario muestra un ratio medio de 1,4, y sin embargo mis órdenes se colocan siempre igual ».
La diferencia no viene de las órdenes. Viene de lo que se está contando.
El 3R que anuncias es un ratio de ENTRADA: describe la orden en el momento en que se coloca. El ratio de tu diario es un ratio de SALIDA: describe lo que realmente ocurrió. Son dos medidas distintas, y la distancia entre ambas es justamente lo que un diario sirve para hacer visible.
Tres cosas se comen la diferencia, y las tres se pueden medir en tu propio diario.
Las salidas anticipadas. Una operación cerrada a mano en 1,2R cuando el objetivo estaba en 3 no cuenta como un 3R fallido: cuenta como un 1,2R logrado. Es, con diferencia, la causa más frecuente.
El movimiento del stop. Subir un stop estrecha el denominador del ratio. Por tanto lo infla en las ganadoras y lo aplasta en las perdedoras, lo que deforma la media en los dos sentidos a la vez.
El deslizamiento. En futuros, en la apertura de sesión, un tick de diferencia en la entrada y otro en la salida bastan para recortar varias décimas de un ratio teórico.
Lo primero que miramos en un diario que plantea esta pregunta: la proporción de operaciones cerradas antes del objetivo cuando el MFE, la excursión favorable máxima, ya lo había alcanzado. Cuando esa proporción es alta, ahí está toda la diferencia, y el resto es ruido.
Ese dato no se adivina ni se recuerda. Se mide.